La Perra En Celo.
(o mejor dicho: en concierto)
Siendo la noche del día martes 18 de julio, me encuentro sentado frente a mi queridísima computadora, despachándole a mi estomago unos ricos e infaltables Doritos Incógnita, del mismo modo que en las bocinas suena un tema de Radical Adress llamado "No More", seguido ahora de una rola de Soemthing Inside que lleva por título "Empty", se que and muy grindcorero pero ni pedo es la reproducción aleatoria del Winamp, aunque las once de la noche es el único horario en el que puedo hacer grandes cosas, y mejor ahorita que no está mi mamá (de lo contrario ahorita aparecería en la puerta de mi curto diciéndome que le baje al pinche ruido) es cuando les puedo platicar del concierto que pude presenciar el día domingo en el CENART, aunque quiero aclarar dos puntos importantes antes de comenzar a narrar (no seas mamón "ay si voy a narrar"):
1) El hecho de que haya ido al CENART no quiere decir que sea un chico cool-ero condecha, aparte es la segunda vez que voy, y me enteré de este evento debido a que el sabado en el Chopo me encontré tirada la propaganda.
2) El concierto fué el domingo y hoy es día martes y apenas voy a publicar algo. Esto me pasa porque no tengo ninguna presión en escribir sobre algún acontecimiento actual, a menos de que alguien me pague un billete o tenga un jefe que me traiga cortito y me diga "ándale cabrón hazme una crónica del toquín de La Perra, la necesitamos pa´hoy mismo en la tarde" entonces ahí si me aplico y me pongo a redactar lo que les redactaré a continuación.
NOTA: Desgraciadamente no hay material gráfico, así que echen a andar su imaginación.
Después de salir de la estación más cercana de el lugar, me encontraba caminando sobre la Calz. De Tlalpan, del mismo modo que giro en dirección a Churubusco, cruzo el puesto de dulces, que al momento de pasar, yo creo que el chavito que atendía me vió jeta de fumador compulsivo, porque se puso a gritar que vendía cigarros, y lo peor fue que me soltó de que sabores y marcas surtía, pero en fin ese no es el caso, entré al dichoso lugar fincado por Legorreta, (ya me imagino guiando a un grupo de estudiantes) el cual es uno de los grandes pilares de la cultura en la ciudad, aunque a decir verdad el ambiente que se respira ahí es de lo más mamón.
Cuando iba cruzando por el pasillo donde está la tienda que vende puros aparatos que el pseudo-artista va a comprar pero jamás los va a usar, es cuando empiezo a oír los primeros slaps del bajo y los tamborzazos, es entonces cuando le meto pata y llego al lugar donde se encontraba ya la gente sentada en sus sillas y otros aplastados en las escaleras, es por fin cuando busco un lugar acogedor y disfrutar de aquella banda de culto chilangotrópico.
Siendo sincero, La Perra es una agrupación que al oír su nombre te causa gracia, piensas que es alguna onda nueva o simplemente no te jala. Para mi opinión tengo la noción de que siempre les hemos infravalorado y peor aún casi nunca se habla de ellos. Más cuando nos dicen que son un dúo queda un impacto de minoría, aunque yo creo que son bastante buenos como para incluirlos hasta en los diccionarios, ¡Sería Genial!
perra. f. Hembra del perro. prostituta. coloq. la abusiva. méx. dúo chilango de power rock, conformado por Elena Sánchez en el bajo y Perico (César Calderón) a cargo de la batería, descendientes de la extinta agrupación Corazones Calavera, siendo que después dieron lugar a una propuesta “no comercial” dentro de la escena rockera nacional. Han editado tres discos hasta el momento: La Perra (1998), Fricción Visual (2000) y Romance Con La Ira (2006).
Al estar expuesto al sol y presenciar la primera rola, solo me quedó una sensación: NO ME IBA MOVER DE MI LUGAR HASTA QUE TERMINARA TODO, PASARA LO QUE PASARA. Después de un rato me regalaron un volante en el cual se explica el programa del evento, en el que un track list te decía que temas iban a ser interpretados, o mejor dicho, el placer de oír las canciones. Los títulos son los mismos del “Romance Con La Ira”, era de lo mas obvio que se estaba presentando el disco.
Entonces es cuando me doy cuenta que la primera canción que interpretaron fue “Los Peces” y la segunda “Viaje”, solo dos canciones fueron suficientes para demostrarme que La Perra sigue siendo igual de perra. El solo hecho de ver la virtud única de Elena para tocar el bajo, percatarse de que sus dedos hacen la magia en las cuerdas y su mirada se enfoca hacia nosotros, del otro lado veo a Perico moviendo los brazos de un lado a otro, desquitándose con la bataca , y todavía le quedaba energía para acercarse al micrófono y escupir chistes al público.
Par ver a La Perra en directo hay que ser un poco exigentes, en lo particular siempre trato de instalarme en un sitio donde pueda presenciar a los dos, entre más lejos es mejor, debido a que puedes verlos a los dos (no al mismo tiempo, pero por lo menos no mueves tanto tu cabeza para voltear a ver a uno y luego al otro). No te recomiendo estar cerca de los amplificadores donde esté sonando el bajo de Elena, dudo mucho que tus tímpanos duren firmes.
La siguientes dos canciones me hicieron pararme de mi lugar y ponerme a bailar, pues como sus nombres lo indican “Zapateado” y “Surf” sembraon una atmosfera un poquito fiestera y le pegaron al ritmo de los asistentes, desde los que estábamos en las escaleras hasta los que estaban en sus sillas, el simple hecho de ver la patita al compás de la música es suficiente.
“Pino” y “Kalanchoe” fueron nuevos regalitos experimentales de La Perra para nosotros, en los que les dimos la bienvenida al batajón, el kalimba y el vibra tone, sus nuevos instrumentos de percusión. “Placer Por El Suicidio” fue otro paréntesis para la improvisación, del mismo modo que “1,2,3 Sirenas”, ambas sumaron más de 15 minutos en escena.
Los últimos dos temas “Romance Con La Ira “ y “ Los Pájaros” hicieron aplaudir nuestras manos de una manera en la que recibía honor el que lo merecía, y una banda con grandes virtudes arriba de un escenario: MERECE MÁS QUE ESO.
Como plato fuerte de tiempos extras, nos brindaron una vez más rolas clásicas como “El Corrido”, “Que´s Al Revés” y “El Darketo Norteño”. Fue espectacular la experiencia de ver a Elena haciéndole un tributo al bajo, y al Perico con todo y sus payasadas musicales en la batería.
Al retirarme del lugar y traer bajo el brazo mi copia de “Romance Con La Ira”, llevaba una sonrisa dibujada de oreja a oreja, y lo mejor del caso se halla en que no me puedo explicar como es posible que una persona que en mi infancia me hizo reír con personajes como “El Reloj Parlanchín” que salía en “Mi Gran Amigo Azul” o “El Padrino De Clark” en Bizbirije, hoy en día me hace reír detrás de la batería al tocar con La Perra. GRACIAS PERICO O MEJOR DICHO “PERICO EL PAYASO LOCO”, GRACIAS POR SEGUIR HACIÉNDO REIR A TODAS LAS EDADES DEL ROCK.

2 Comments:
Gracias por visitarnos, E., próximamente las Bestias. Te avisaré oportunamente. Un abrazo.
Chelamonster.
bien, una banda no conocida por los si conocidos, en hora mala garage, que tengas mas tocadas hard-noise-ivol of death merol para platicar.
Ha el cenart no es tan malo, generalmente los malos son los directivos que se creen psicologos "creen saberlo todo".
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